Uno por uno: compras nuevo, se llevan el viejo
Si compras un aparato, el distribuidor está obligado a recoger gratuitamente el aparato viejo equivalente. Compras una lavadora, se llevan la lavadora. Compras un televisor, se llevan el televisor.
Funciona también en la compra a distancia, así que si te lo traen a casa, se llevan el antiguo en la misma entrega. Es el momento más cómodo para deshacerse de un aparato grande y es cuando más gente lo desaprovecha.
Conviene decirlo al hacer el pedido, no cuando el repartidor está en la puerta: la recogida hay que preverla.
Uno por cero: sin comprar nada
Este es el que casi nadie conoce y el que resuelve el problema más habitual. Los establecimientos de más de 400 metros cuadrados están obligados a aceptar RAEE muy pequeños, de menos de 25 centímetros, sin necesidad de que compres nada.
Eso cubre exactamente lo que acaba tirado junto a los contenedores: móviles viejos, cargadores, auriculares, hervidores, tostadoras, secadores, mandos, ratones, cepillos eléctricos, cables.
No hay que justificar nada ni enseñar un ticket. Entras, lo dejas en el punto de recogida de la tienda y te vas.
Punto limpio, para todo lo demás
Si no vas a comprar nada y el aparato es grande, el destino es el punto limpio de tu municipio, que también es gratuito para particulares.
Muchos ayuntamientos tienen además puntos limpios móviles con calendario por barrios, y bastantes ofrecen recogida a domicilio de voluminosos que incluye electrodomésticos. Esa es la vía cuando no tienes coche.
Lo que nunca hay que hacer con un frigorífico
Los aparatos de refrigeración, frigoríficos, congeladores y aires acondicionados, contienen gases refrigerantes que debe extraer un gestor autorizado. No se desmontan, no se despiezan y no se venden por partes.
Y hay un motivo de seguridad que se olvida: un frigorífico abandonado con la puerta puesta es un riesgo de atrapamiento para niños. Si ves uno en la calle, comunícalo indicando que es un aparato de refrigeración, y no le quites la puerta tú.
Por qué importa que no acabe en el contenedor
Un aparato electrónico no es basura mezclada. Lleva metales recuperables y también sustancias que no deben acabar en un vertedero: plomo, mercurio en algunas pantallas, retardantes de llama, y las pilas y baterías, que son el componente que más problemas causa si se compacta.
Una batería de litio aplastada en un camión de recogida puede arder. No es una hipótesis: es una de las causas habituales de incendio en plantas de tratamiento.
Si el aparato ya está tirado en la calle
No es tuyo y no hay nada que devolver a una tienda: es una incidencia que hay que comunicar al ayuntamiento, porque sigue una ruta distinta a la de un mueble.
Dilo explícitamente en el aviso: que es un RAEE y, si es de refrigeración, que lo es. Cambia el servicio que lo recoge. Registrado en CleanSpot queda además con fotografía, fecha y coordenadas, y si es siempre el mismo punto, ese historial es lo que justifica un punto limpio más cercano o una recogida distinta.
Fuentes
¿Me cobran por deshacerme de un electrodoméstico?
No. Con la compra de uno nuevo equivalente, el vendedor está obligado a recogerlo gratis. Sin compra, el punto limpio es gratuito para particulares, y los establecimientos de más de 400 m² deben aceptar aparatos de menos de 25 cm sin compra alguna.
¿Puedo dejar un móvil viejo en cualquier tienda?
En establecimientos de más de 400 metros cuadrados sí, sin comprar nada, porque mide menos de 25 cm. En tiendas pequeñas la obligación es la de uno por uno, ligada a una compra equivalente.
¿Y las pilas?
Tienen sus propios contenedores en comercios, centros comerciales y puntos limpios. Nunca al contenedor de resto: son el residuo que más incendios provoca en las plantas de tratamiento.
¿Puedo quitarle la puerta a un frigorífico abandonado para que sea seguro?
No lo hagas tú. Contiene gases refrigerantes y su tratamiento corresponde a un gestor autorizado. Comunícalo indicando que es un aparato de refrigeración y que la puerta sigue puesta.