1. ¿El aviso llega a alguien que pueda actuar?
Un aviso que solo aterriza en un feed público depende por completo de que un voluntario se fije en él. Un aviso que solo aterriza en un sistema municipal es invisible para los vecinos que lo habrían resuelto en diez minutos.
CleanSpot hace las dos cosas con un solo envío: el aviso es al momento un punto público y, donde el ayuntamiento está suscrito, aparece también en su bandeja de triaje, se asigna a una brigada municipal o a una empresa externa y se sigue hasta el final.
2. ¿Qué pasa donde el ayuntamiento no es cliente?
Esta es la pregunta que casi todas las comparativas se saltan, y decide si una app sirve desde el primer día o solo después de un proceso de contratación. Si el producto es únicamente un canal hacia los sistemas municipales, no hace nada hasta que un ayuntamiento lo compra.
CleanSpot sirve sin ninguna relación municipal: el mapa, el voluntariado, los eventos de limpieza en grupo y el registro público funcionan igual. La suscripción municipal añade una capa de asignación y seguimiento sobre una red que ya funciona.
3. ¿Es gratis para quien reporta?
Cualquier cosa que cobre a los vecinos, o que los monetice con publicidad, reduce justo el volumen de avisos que hace que el mapa merezca la pena.
CleanSpot es gratis para la ciudadanía de forma permanente: sin anuncios, sin muros de pago y sin nada que comprar dentro de la app. Los ingresos vienen de las suscripciones municipales, con precio por tramo de población.
4. ¿Cierra el círculo?
Reportar sin resolver produce un mapa de quejas que se vuelve más deprimente con el tiempo, y las comunidades dejan de participar.
Un aviso de CleanSpot tiene un ciclo de vida, de abierto a en limpieza y a limpiado, con fotos de antes y después, crédito para quien hizo el trabajo y un registro público cuando vuelven a tirar basura en el mismo sitio. La reincidencia se ve, en vez de perderse.
5. ¿La gente la usará más de una vez?
Las herramientas de aviso ciudadano suelen tener un problema serio de retención, porque poner una queja no es una actividad agradable.
CleanSpot está construido como comunidad y no como formulario de quejas: EcoPoints por avisos y limpiezas verificados, insignias, clasificaciones, grupos y eventos de limpieza con confirmaciones de asistencia y un resumen compartido. La capa social es lo que hace que la gente vuelva.
6. ¿Dónde viven los datos y de quién son?
Para un ayuntamiento europeo esta suele ser la pregunta decisiva, y conviene resolverla antes de un piloto y no durante la contratación.
CleanSpot cumple el RGPD y está alojado en la UE. Los avisos son públicos por diseño, porque es lo que hace funcionar la red; los datos de cuenta, los datos personales y el historial de ubicaciones no lo son, y nunca se venden. Cualquier vecino puede exportarlo o borrarlo todo desde Ajustes.
7. ¿Funciona en los idiomas que hablan tus vecinos?
Los municipios costeros y urbanos tratan con residentes y visitantes que no leen el idioma nacional, y muchas veces son justo esas personas las que están delante de la basura.
La app de CleanSpot se publica en 30 idiomas, actualizados con cada versión en lugar de traducidos después.
¿CleanSpot puede sustituir el sistema de avisos que ya tiene el ayuntamiento?
Puede convivir con él o sustituir su parte de cara a la ciudadanía. El panel cubre triaje, asignación a brigadas propias o a empresas externas, seguimiento de la resolución, informes por email programados y analítica. Cuéntanos qué usáis ahora y te diremos con franqueza si encaja.
¿Cubre algo más que la basura?
Sí. Además de basura y puntos de recogida de bolsas, gestiona incidencias: baches, farolas rotas, contenedores desbordados, señalización dañada y similares, cada una con su ciclo de reportado a resuelto.
¿Cuánto le cuesta a un ayuntamiento?
Una suscripción anual al panel de CleanSpot, con precio por tramo de población. Escríbenos y preparamos un presupuesto.